Pentagon Prepares for Global War Scenarios
El Pentágono se prepara para un escenario de pesadilla, una guerra global que podría
dejar fuera de servicio las redes eléctricas, paralizar las cadenas de suministro
y dejar las bases militares aisladas
de servicios esenciales. Nuestra corresponsal jefe de Seguridad Nacional,
Jennifer
Griffin, informa en directo desde Washington.
Esto está generando mucha atención en internet, Jennifer.
Así es, John. Bueno, el Pentágono tiene un avión apocalíptico
y ahora está actualizando
su plan apocalíptico, yendo más allá de su planificación de la época de la Guerra Fría
para la continuidad del gobierno, que exigía a los líderes militares clave
retirarse a instalaciones reforzadas en Cheyenne Mountain en caso de
un ataque nuclear inminente. Ahora, el Pentágono ve un nuevo escenario
de pesadilla, una guerra global que deja fuera de servicio las redes eléctricas de Estados Unidos,
paraliza las cadenas de suministro y deja aisladas las bases militares estadounidenses
de los servicios esenciales. Otros aliados, incluido el Reino Unido, han estado
advirtiendo a sus poblaciones que almacenen noventa días de comida y
agua por si acaso. Según la nueva iniciativa del Pentágono llamada
Fortaleza, se esperaría que toda instalación militar importante de los
Estados Unidos continentales
operara de forma independiente durante al menos noventa
días con su propia electricidad, agua, combustible y
comunicaciones. Documentos obtenidos por Fox revelan planes
para reactores nucleares portátiles, redes eléctricas de respaldo y
enormes reservas de municiones, minerales críticos, suministros médicos
y piezas de repuesto. El Pentágono también quiere que las fábricas civiles estén
listas para cambiar a la producción de armas de guerra, cadenas de suministro
alternativas listas si se corta el suministro de proveedores extranjeros, y
comunicaciones militares capaces de funcionar incluso si el GPS
y los satélites se ven afectados. Los expertos coinciden en que la próxima gran
guerra de EE. UU. podría llegar a suelo estadounidense mediante ciberataques, drones y
armas de largo alcance, especialmente en un posible conflicto con
China, que
parece estar preparando el campo de batalla atacando infraestructuras críticas de EE. UU.
mediante ciberataques continuos como Salt y Volt
Typhoon.
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Original transcript (English)
The Pentagon preparing for a nightmare scenario, a global war that could knock out power grids, cripple supply chains, and leave military bases cut off from essential services. Our Chief National Security Correspondent, Jennifer
Griffin, reports live in Washington. Uh, this is getting a lot of play online, Jennifer. That's right, John. Well, the Pentagon has a doomsday plane, and now it's updating its doomsday plan, moving beyond its Cold War-era continuity
of government planning, which called for key military leaders to retreat to hardened facilities in Cheyenne Mountain in the event of an incoming nuclear attack. Now, the Pentagon sees a new nightmare scenario, a global war that knocks out America's power grids, cripples supply chains, and leaves US military bases cut off
from essential services. Other allies, including the UK, have been warning their populations to stockpile 90 days of food and water just in case. Under the new Pentagon initiative called Fortress, every major military installation in the continental
US would be expected to operate independently for at least 90 days with its own electricity, water, fuel, and communications. Documents obtained by Fox reveal plans for portable nuclear reactors, backup power grids, and massive reserves of ammunition, critical minerals, medical supplies,
and spare parts. The Pentagon also wants civilian factories ready to switch to wartime weapons production, alternative supply chains in place if foreign suppliers are cut off, and military communications capable of functioning even if GPS and satellites are disrupted. Experts agree America's next major
war could reach US soil through cyberattacks, drones, and long-range weapons, particularly in a potential conflict with China, which appears to be preparing the battlefield by targeting US critical infrastructure through ongoing cyberattacks like Salt and Volt
Typhoon.